En 1954 se nos pidió que desarrolláramos el primer fluido ignífugo del mundo para la marina de EE.UU., después de un incendio y una explosión a bordo del USS. Benington. La nueva tecnología se llamó Houghto-Safe y continúa siendo la referencia de la industria después de medio siglo de desarrollo continuo.
Houghto-Safe encontró rápidamente aplicaciones en otras áreas de alto riesgo y en la actualidad los fluidos hidráulicos de Houghton garantizan la seguridad del personal y la planta en un amplio abanico de industrias incluyendo la fundición a presión, el procesamiento de acero y aluminio, defensa, minería, alimentación y plataformas en alta mar.
La gama líder en el mundo incluye Houghto-Safe en base agua-glicol y esteres de fosfato, Cosmolubric en base esteres de poliol, fluidos Hydrolubric 5/95 y micro emulsiones espesas Hydra-Vis.